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¡Hola!

Soy Anna, pero puedes llamarme Anni. Me gustan los colores otoñales, la calma, la sensación del sol en la cara, y los espacios acogedores. Soy feliz en cualquier librería, en la playa o en el bosque, o pintando con una buena taza de té calentito al lado. Una tarde de juegos de mesa rodeada de mis personas favoritas y mis gatos es la idea que tengo de un domingo perfecto.

 

Y ya que estás aquí, te voy a contar cómo he llegado a este lugar contándote mi vida. 

Espero que mi historia te acerque un poco más a mí, para que puedas darte cuenta de que soy una persona normal como tú, que aprende y que hace lo posible por ser su mejor versión todos los días. ¡Deseo poder ayudarte a que tú lo seas también!

Mi historia

Nací en el 1992 en Barcelona, y desde niña se me ha dado siempre mejor cuidar que ser cuidada, así que cuando llegó el momento, supe que me quería dedicar a la rama de la salud. 

 

En esa época se hablaba mucho de la fisioterapia del deporte, así que al acabar el grado de Fisioterapia, combiné los tratamientos domiciliarios y el trabajo para la Federación Española de Fútbol Americano y para el club Badalona Dracs, donde aprendí gestión de equipo, improvisación de tratamiento sobre la marcha, y que mis valores y prioridades a menudo no coinciden con los de los entrenadores. 

 

Al cabo de unos años me fui a trabajar a Inglaterra, donde estuve ejerciendo cerca de un año, y aprendiendo por primera vez que el servicio por mutua es justito pero suficiente si le pones corazón. También aprendí que el trabajo burocrático inglés no era para mí, así que seguí buscando. 

Ya de vuelta en Barcelona, tuve la suerte de trabajar durante años otra vez con mutuas, pero alternando con tratamientos privados. En esa época se me abrieron los ojos, y me di cuenta de que las técnicas que había estado aprendiendo no eran suficientes para crear un impacto a largo plazo, porque no somos solamente un cuerpo, sinó que tanto el entorno como  lo que hay dentro de nuestras cabecitas son incluso más importantes a la hora de recuperarse. La forma en que vivimos es lo más importante. ¡Fue toda una revelación!

 

Experimenté por mí misma las dificultades de la meditación, reconocí por primera vez mi ansiedad, mejoré mi alimentación, me introduje en el yoga y los aceites esenciales y estudié PNL. Mis tratamientos de repente se tiñeron de un color más cálido y la empatía, la escucha y las recomendaciones (no prohibiciones) se volvieron el pilar de mis tratamientos. Como por arte de magia, los pacientes empezaron a volver a mí una y otra vez, y las mejorías incrementaron exponencialmente. 

Actualmente trabajo con amigos por mi cuenta, y no podría estar más tranquila y feliz con mis decisiones. ​Por supuesto, la fisioterapia convencional sigue siendo la base, pero con un respeto absoluto hacia todas las formas de vivir, amoldando el tratamiento a la persona, y no al revés. En muchos de mis tratamientos ha habido llantos, confesiones y conversaciones profundas sobre lo que cada persona ha querido compartir, y me  llena de felicidad poder dar las herramientas para ayudar a aligerar la sobrecarga tanto física como emocional.

Yo me siento muy satisfecha con el recorrido hecho hasta día de hoy, sigo creciendo y aprendiendo todos los días. Si quieres, tú también lo puedes hacer. ¿Te vienes conmigo?

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ETHERNA. Carrer de Sant Eduard, 29. Cerdanyola del Vallès

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